La primavera cálida es la estación del calor luminoso. A diferencia del otoño, sus cálidos son frescos y vivos en lugar de terrosos: colores que parecen tener luz propia.
FÃjate en tres cosas: subtono (cálido puro), intensidad (media) y contraste (medio). Si al probarte los colores de esta paleta cerca de la cara la piel se ve más uniforme y descansada, vas bien encaminada.
Los que van en contra de tus tres ejes: gris pizarra, malva, negro, azul marino oscuro. No es que estén prohibidos, es que cerca de la cara restan; llevados de cintura para abajo apenas se nota.
SÃ. El efecto del color se concentra en el rostro, asà que un tono que no te favorece funciona perfectamente en pantalón, falda, calzado o bolso. Reserva tu paleta para lo que llevas de hombros hacia arriba.
El subtono de la piel no cambia, pero sà la intensidad y el contraste: al encanecer o cambiar de color de pelo puedes moverte a una estación vecina dentro de la misma familia de subtono.