El labial se lleva pegado a la cara, asà que es el maquillaje donde más se nota acertar o fallar con el subtono. Te explico cómo elegir bien.
De todo lo que te pones encima, el labial es lo que queda más cerca de la cara. Un jersey mal elegido se disimula con una bufanda; un labial mal elegido está a diez centÃmetros de tus ojos, tu piel y tus dientes, y ahà no hay dónde esconderse. Si el subtono del color no encaja con el tuyo, se nota antes en la boca que en casi ningún otro sitio: la piel se ve apagada, los dientes amarillean o el labial parece "puesto encima" en vez de integrado.
La buena noticia es que no necesitas memorizar decenas de nombres de tonos. Necesitas entender una sola cosa: el subtono del color, no su intensidad.
Aquà está el error más habitual: pensar que un labial "suave" siempre sienta bien y uno "intenso" siempre es arriesgado. No es asÃ. Un rojo muy potente con subtono equivocado puede quedar peor que un nude discreto, y al revés. Lo que decide si un labial te favorece no es cuánto pigmento lleva, sino hacia dónde tira ese pigmento: hacia el naranja/dorado (cálido) o hacia el azul/rosado (frÃo).
Para comprobarlo sin depender de la marca, fÃjate en esto al mirar el bote o al aplicarlo:
Si tu piel tiene subtono cálido, los cálidos se funden con ella y los frÃos se ven como pegados encima. Si tu subtono es frÃo, pasa justo lo contrario. Y si eres neutro, tienes más margen, pero siempre te sentarán mejor los tonos que no se vayan a un extremo puro.
El rojo es el labial más exigente porque no perdona el subtono equivocado.
Si tienes un subtono cálido, como en otoño cálido o en primavera cálida, busca rojos con base naranja: rojo ladrillo, rojo teja, rojo tomate. Un rojo cereza puro en esta piel se ve frÃo y algo apagado, como si restara luz en vez de darla.
Si tu subtono es frÃo, como en invierno frÃo o en verano frÃo, el rojo que te sienta es el que tira a cereza, frambuesa o vino, con base azulada. Un rojo naranja en piel frÃa suele leerse anaranjado y desentona con la piel en vez de iluminarla.
Si eres de contraste alto, como invierno brillante o otoño profundo , puedes llevar el rojo muy saturado sin problema; el matiz frÃo o cálido sigue siendo la clave, la intensidad no es el problema.
El nude es el que más se equivoca porque parece "seguro" por definición, y no lo es.
Un nude cálido âbeige tostado, camel, melocotónâ favorece a pieles cálidas y suaves como otoño suave o primavera clara . En piel frÃa, este mismo nude puede verse sucio o apagar el rostro, porque compite con el tono rosado natural de la piel en vez de acompañarlo.
Un nude frÃo âcon base rosa o grisácea, tipo topo o malva claroâ sienta bien a subtonos frÃos como verano suave o verano claro . En piel cálida, este nude frÃo tiende a quedarse plano y a restar color a la cara, como si la piel se viera más pálida de lo que es.
El rosa es el más versátil, pero también tiene dos familias claramente separadas.
El rosa cálido âcoral, rosa salmón, rosa melocotónâ funciona en pieles cálidas, como primavera brillante o primavera cálida . Da luz sin necesidad de mucha saturación.
El rosa frÃo âfucsia, malva, rosa palo con base azuladaâ funciona en pieles frÃas, como invierno profundo o verano frÃo. En piel cálida, este mismo rosa puede verse violáceo y hacer que la piel se vea con menos vida.
Antes de comprar nada, prueba el labial en la muñeca interior, no en el dorso de la mano, y mira si se funde con tu piel o se queda "encima". Si tienes dudas sobre cuál es tu estación, revisa las paletas completas de cada una: verás que el labial que te sienta siempre coincide con la familia de color que ya te favorece en la ropa. No es casualidad: es el mismo principio de subtono aplicado a otra superficie, solo que esta vez está pegada a tu cara.
No, un nude mal elegido puede sentar peor que un rojo intenso, porque su subtono equivocado se nota igual de claro; lo seguro no es la suavidad del color sino que su base cálida o frÃa coincida con la de tu piel.
FÃjate en hacia dónde tira el pigmento al aplicarlo: si recuerda al ladrillo, la teja o el tomate es cálido, y si recuerda a la cereza, la frambuesa o el vino es frÃo; esa base manda más que la intensidad del color.
Puedes, pero se notará que compite con tu piel en vez de acompañarla, sobre todo en fotos o luz natural; si insistes en ese tono, elige la versión más apagada de esa familia para suavizar el choque.
SÃ, el colorete sigue exactamente la misma lógica cálido-frÃo que el labial, y de hecho suele acertarse combinando ambos dentro de la misma familia de subtono para que la cara se vea coherente.