La conducción eficiente involucra técnicas de manejo y tecnologías instaladas en vehículos inteligentes que no solo eficientan el consumo energético, sino que también prolongan la vida útil de cada vehículo (especialmente para las flotas de transporte público) y promueven una cultura de seguridad vial.
En otras palabras, conducción eficiente es incorporar tecnología de información en tiempo real sobre indicadores de eficiencia de conducción, maniobrabilidad e interacción con la ruta. Por eso, conducción eficiente va más allá de evitar los frenazos, mantener distancias seguras y velocidades crucero. Se trata de estandarizar estas técnicas con la ayuda de la tecnología.
Un rasgo fundamental de la conducción eficiente son los sistemas embarcados en vehículos inteligentes: el conductor puede consultar en pantalla el desempeño del vehículo para mantener patrones de manejo o modificarlos según criterios de eficiencia, seguridad y sostenibilidad.
Frecuentemente asociado al término inglés ‘hypermiling’ (cubrir más millas por unidad energética, como un litro de combustible), la conducción eficiente es también conducción sostenible en la medida en que la fluidez en la circulación del parque vehicular reduce esas cifras mayores al 20% que el transporte produce en términos de C02.
A continuación revisaremos cómo se mide la conducción eficiente, un par de ejemplos a nivel mundial, sus beneficios y algunos tips para que tú mismo ahorres combustible y dinero al conducir.
Establecer métricas o indicadores de eficiencia de conducción es importante porque permite a los diseñadores y operadores de transporte público medir el desempeño de una flota de vehículos (comúnmente, autobuses) que también son vehículos inteligentes.
Algunos de estos indicadores son:
Medir los horarios de encendido y apagado de los vehículos importa porque una unidad con retraso acelerará y frenará frecuentemente, gastando más combustible e incrementando el riesgo de accidente.
Mediante un sistema de rastreo GPS, es posible advertir velocidades por encima de límites preestablecidos y supervisar el cumplimiento del conductor con los estándares de seguridad.
Medir la tasa de ocurrencia de aceleración abrupta y desaceleración abrupta también es crucial para conocer las causas de desgaste y/o avería de cada vehículo.
Las empresas de transporte a menudo diseñan rutas optimizadas bajo criterios de seguridad, eficiencia y economía. Monitorear la adherencia a la ruta en tiempo real sirve para reducir costos y seguir optimizando tiempos de traslado.
TCO son las siglas en inglés de “Total Cost of Ownership” involucrando el costo total del vehículo como el precio de mercado sumando los gastos de combustible y mantenimiento y otros costos asociados a licencias públicas. Se trata de una métrica global cuya variable más importante es la conducción eficiente.
La mayoría de los vehículos manufacturados recientemente cuentan con sistemas de diagnóstico automático que detectan fallos y averías en zonas específicas. Un registro meticuloso de las tendencias de estos diagnósticos es una herramienta más para innovar la conducción eficiente.
Concretamente, el objetivo de la conducción eficiente definida como la estandarización de técnicas de manejo sostenibles con la ayuda de la tecnología consiste en que los vehículos inteligentes puedan informar y retroalimentar al conductor sobre su propio desempeño al conducir.
Dos ejemplos de fabricantes de vehículos que han instalado sistemas embarcados en cada unidad para informar al conductor mientras maneja son la automotriz alemana Mercedes-Benz y la automotriz japonesa Toyota.
El ‘Eco Display’ de los vehículos de la firma europea consiste en un índice triple de luces verdes que se activan cuando el estilo de conducir maximiza el número de kilómetros recorridos por cada litro de combustible. Los tres índices, que además muestran porcentajes de aprovechamiento, señalan patrón de aceleración, patrón de frenado y un tercer patrón que tabula los dos anteriores a fin de determinar el encendido del color verde.
Por su parte, el ‘Eco Mode’ de la firma asiática es más bien un modo de manejo donde el vehículo gobierna el gasto de combustible y electricidad en funciones tales como el aire acondicionado y la temperatura de los asientos que, bajo condiciones normales de manejo, consumen mucho combustible. La razón de ser de este ‘Eco Mode,’ sugiere el fabricante, es que las funcionalidades suplementarias de los vehículos modernos colocan presión extra sobre el desempeño del motor.
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Las ventajas de las técnicas y tecnologías de conducción eficiente asociada a vehículos inteligentes con instrumentos de procesamiento de datos en tiempo real son vistas desde:
La conducción eficiente tiene un impacto directo en la reducción de ese 20% de las emisiones totales de dióxido de carbono generadas por la industria del transporte a nivel mundial. Según cifras del gobierno de Canadá, un estilo agresivo de conducir entendido como pisar el acelerador y acelerar frecuentemente puede gastar un exceso de hasta el 39% de un tanque de combustible.
Los sistemas embarcados y las tecnologías de información ofrecen un soporte moderno para la conducción eficiente y en, el largo plazo, constituyen un nuevo paradigma donde la eficiencia energética no solo ayuda al medio ambiente sino también ayuda a la promoción del transporte público. Preferir transporte público por motivos de eficiencia energética descongestiona avenidas y libera vías para una movilidad autónoma compuesta por peatones y ciclistas.
Finalmente la conducción eficiente cuyos beneficios medioambientales promueven el uso del transporte público involucran una regeneración urbana donde el espacio público es un espacio seguro. En México, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud, 24 mil personas por año pierden la vida en percances de tránsito. De modo que promover y practicar la conducción eficiente es también inhibir los estilos agresivos de manejo que gastan más combustible y provocan más accidentes. Las ciudades regidas por el paradigma de la eficiencia son ciudades más seguras.
Originalmente pensada como una serie de técnicas y tecnologías para gastar menos combustible, la conducción eficiente es un concepto muy amplio que también abarca prolongar la vida útil de los vehículos y fomentar la seguridad vial.
Aunque existen sistemas embarcados de conducción eficiente en vehículos individuales, estos sistemas desarrollan sus mayores beneficios en el transporte público, cuyo impacto positivo en ciudades más verdes, más descongestionadas y más seguras representa un nuevo paradigma de movilidad.
¿Qué otros tips conoces para ahorrar combustible, dinero y tiempo al manejar? ¿Piensas que otros países tienen culturas de conducción eficiente que deberían emularse en México?